SOLÍA PENSAR, AHORA PIENSO

Publiquen en los comentarios de esta publicación sus reflexiones finales del curso con el esquema “solía pensar…, ahora pienso…”

15 thoughts on “SOLÍA PENSAR, AHORA PIENSO

  1. Soy más escéptica con todas las situaciones. Analizo con más profundidad todos los casos de la vida. Obtuve un pensamiento crítico sobre diferentes situaciones.

  2. Solía pensar que todo los que me decían era verdad y no hacía ni un mínimo esfuerzo por informarme mejor acerca de lo que me convencían.

    Ahora trato de asegurarme de que lo que veo, escucho o leo sea una fuente confiable.

    Ahora trato de no quedarme en mi sistema uno y razonar mejor las cosas que se me presentan.

    Ahora puedo notar cuando un argumento es falso e inválido, cuando encuentro premisas verdaderas que llevan a una conclusión falsa. Gracias a este curso puedo formar argumentos sólidos y con una buena estructura.

  3. Solía pensar que no podía cuestionar a aquellas personas que venían con afirmaciones muy fuertes. Ahora pienso que puedo hacerlo y hasta puedo ir en contra de sus argumentos si veo que no son válidos ni solidos. Además, puedo botar sus argumentos con los míos, si estos esta estructurados de forma correcta.

  4. Solía pensar que mis creencias eran verdades absolutas y que no había tanta importancia de estructurar mis argumentos verificando si son sólidos.

    Ahora pienso que cada persona tiene creencias diferentes así como cada cerebro es único. Los argumentos son parte de la comunicación y comunicarse es transmitir información, se deber verificar si la información es sólida y válida si el objetivo es persuadir. Aun que siempre se debe tener presente un escepticismo moderado.

  5. Solía pensar que todo era lo que parecía y que no tenía porque dudar de mi entorno o de lo que la gente me decía. Ahora pienso y me doy cuenta de lo importante que es analizar cada situación de manera profunda y concisa, ya que muchas veces no todo es lo que parece. De esa forma logre ampliar mis conocimientos y por eso ahora vivo y pienso de una forma más analítica.

  6. Solía pensar que todo lo que tenía muchos argumento era verdad, pues sí tenían muchas pruebas debía de ser cierto. Ahora pienso que todo lo que leo y escucho debe de ser comprobado antes, para poder creerlo.
    Solía pensar que todo argumento era bueno; sin embargo, ahora pienso que hay argumentos que no son buenos ni sólidos ni fuertes y que muchos argumentos que lo parecen, en realidad, son falacias.
    Solía pensar que la mayoría de las fuentes en internet eran confiables, pero ahora pienso que la mayoría no lo son.

  7. Antes pensaba que los argumentos que creaban las personas solamente necesitaban suficientes justificaciones junto con evidencias para defender determinado punto o idea pero si según el autor tenía esto, debía de ser suficiente. Sin embargo, ahora sé que los argumentos para que sean realmente presentables tienen que cumplir determinados lineamientos incluyendo para ser válidos y sólidos. No son criterios que pueden desarrollar los creadores del argumentos sino que ya están preestablecidos para poder obtener argumentos correctos.

  8. Solía pensar que el conocimiento ya lo tenia y que todo lo que se me presentaba con un poco de información era verdadero… ahora pienso que hay que ser escéptico siempre que se presentan situaciones así y debo de buscar las premisas de los argumentos para ver si estos no son solo falacias.

  9. Solía pensar que las verdades tenían consenso y eran más subjetivas ahora pienso que estas si pueden llegar a un consenso por medio de ciertos parámetros científicos. Tales como el ambiente, la muestra de los participantes, la generalización y que tan aplicable.

    Solía pensar que los errores eran un fracaso ahora pienso que estos me acercan cada vez más a la verdad y a los conocimientos.

    Solía pensar que algunos argumentos eran irrefutables, ahora pienso que si estos no son del todo sólidos y validos se pueden refutar y desechar siempre que se encuentre algo que no queda del todo claro.

  10. Solía pensar: Que adquirir el conocimiento era algo sencillo y que no llevaba mayor desarrollo y que era fácil llegar a conclusiones, que el ser humano era menos complejo y casi automático, era más fácil de persuadir y no fundamentaba de buena manera mis argumentos.

    Ahora pienso: Está bien no saber todo siempre y cuando de mano de escepticismo, busquemos respuestas a nuestras dudas. El cerebro humano es complejo, con zonas especializadas y cada vez se va descubriendo algo nuevo sobre él. Tener argumentos bien fundamentados es esencial, no solo para que yo pueda llevar conclusiones a lo demás sino también para no dejarme persuadir por ideas sin fundamentos (o no válidos ni sólidos :)).

  11. Solía pensar que mis ideales no tenían porqué ser puestos a prueba. Ahora pienso que antes de aceptar algo como verdadero, vale la pena analizarlo e incluso dudarlo. Especialmente, si nunca e había preguntado acerca de su validez. Esto me ha permitido replantearme conceptos que antes eran casi una verdad absoluta para mí y conocer si realmente son o no verdaderos.

  12. Solía pensar que sabía identificar entre buenos y malos argumentos. También sobre qué eran las falacias (pensaba que eran solo generalizaciones). Ahora sé que siempre podemos aprender más sobre cómo pensar ≈críticamente≈.

  13. Ahora pienso:
    Antes solía pensar que el objetivo de un argumento era convencer a los demás, pero ahora sé que es una conclusión fundamentada de premisas.El argumento debe ser sólido y válido. Esto me ha ayudado en mi vida cotidiana, además en los talleres de debates que es una parte importante de mi carrera.

    Antes solía pensar que los bebés no sabían distinguir que era el bien y el mal hasta que llegara a una determinada edad. Ahora pienso que los niños tienen capacidad de hacerlo desde pequeños. Incluso antes consideraba que el psicoanálisis podía ser considerado como una ciencia. Actualmente tengo la postura que es una pseudociencia ya que la teoría se basa en el prestigio de Freud y no en el trabajo investigativo.

  14. Solía pensar que la ciencia y la filosofía no eran interesantes, si los expertos indicaban algo era verdadero, pensaba que podía argumentar y no le daba importancia al razonamiento y a la evolución de la mente. Ahora pienso que nuestra razón nos lleva a conocer lo verdadero, me encantó leer Brain Rules, saber sobre la Revolución Científica y darme cuenta que hay muchas falacias a nuestro alrededor. Por ello, tenemos que ser cuidadosos con lo que leemos, escuchamos o miramos. Por otro lado, cuestionarnos nuestras creencias, es bueno ser curioso y descubrir la verdad. Además, contar con un sano escepticismo, saber los tipos de argumento, su validez y solidez. Gracias a eso, ya no procrastino como antes, soy más metacognitivo y falibilista, ahora estoy dispuesto a soltar mis creencias equivocadas, aceptar la evidencia y cambiar de opinión. Por lo tanto, es importante contar con un proceso analítico, comprensivo y evaluativo de nuestro aprendizaje para tener un pensamiento crítico.

  15. Solía pensar que mis creencias era absolutas. Pensaba que solo porque eran lo que yo creía y crecí creyendo estas deberían de ser cien por ciento ciertas. Sin embargo, me doy cuenta que si quiero que mis creencias sean consideradas como conocimiento tengo que asegurarme que sean verdaderas y estén justificadas. Ahora pienso que la mayoría de mis creencias son verdaderas pero no justificadas. Es mi deber justificar mis creencias, no solo para poder defender lo que creo, sino también para llegar a estar en paz conmigo mismo y poder estar seguro de lo que creo y valoro como absoluto sean creencias verdaderas justificadas.

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