PROYECTO FINAL: MARIA LAURA ARCE

Buenos días estimados compañeros y catedráticos. El día de hoy les hablaré de la gran importancia que tiene el ser un pensador crítico, especialmente en una sociedad como la nuestra. Lo haré por medio de un discurso político. La mayor cualidad de estos es que busca persuadir al público, y esa es mi misión el día de hoy: demostrar que ser un pensador crítico es algo de todos los días y no solo un conjunto de conceptos teóricos.

Pero, ¿saben que? Parte de hacer un buen discurso es conocer al público al que se dirige. Yo se que ustedes no están aquí para escucharme repetir las mismas cosas que ya aprendimos a lo largo del semestre, por lo que vamos a seguir basándonos en las cosas del día a día y no solo en teoría y conceptos.

Desde que éramos pequeños, nuestros padres nos han enseñado cientos de valores e ideales con los que hemos ido creciendo. La vida es lo más importante, la religión debe tener un lugar relevante en tu vida, hay ciertas normas sociales con las que debemos cumplir (nacer, estudiar, trabajar, casarte, morir). Y muchas de estas nunca las dudamos. Ya sea porque nunca nos detuvimos a pensar a profundidad en ellas o porque simplemente las aceptamos por ser consejos de nuestros padres. Esto me pasó a mí, antes de recibir este curso y aprender a ser una pensadora crítica, defendía a muerte las cosas que mis padres me habían enseñado. Por ejemplo, toda mi vida he estado en contra del aborto y la pena de muerte, pero nunca analicé las razones del porqué. Cuando me detuve a conocer mis argumentos, me di cuenta que el principal es la religión. A pesar de que yo puedo basar mis creencias en la religión, no está bien que las justifique ante el mundo con ella; pues no todos comparten el catolicismo y, desde un punto de vista completamente racional, esta no es un argumento válido.

La mejor manera de transformar nuestro conocimiento, o de hacerlo crecer, es poniendo en duda nuestras creencias. No digo que las personas que estén en contra del aborto y la pena de muerte estén equivocadas, siempre y cuando tengan argumentos válidos y sólidos para soportar sus ideas, están en todo su derecho de pensar lo que quieran.

Gracias a este curso he descubierto que un poco de escepticismo en nuestras vidas es algo sano. La importancia de esto va desde creerse o no un simple artículo de una  revista con tips para bajar de peso hasta el momento de buscar fuentes para una investigación profesional. Debemos de ser escépticos con la información que aceptamos como verdadera para hacer trabajos de la u o más formales en un futuro. No podemos creernos todo lo que nos encontramos en Wikipedia, por ejemplo. Evitemos creernos cosas que no son ciertas y hacer el ridículo. Esto nos ahorrará mucho tiempo de nuestras vidas y nos permitirá aumentar nuestro conocimiento, siendo pensadores críticos podemos incluso descubrir cuando una persona está intentando tomarnos el pelo. Desde una conversación hasta un discurso del presidente, todo está compuesto por argumentos y la clave está en poder diferenciar los que son válidos y los que no.

Lo mejor que podemos hacer es aprender a sintetizar ideas y analizarlas. Reduciendo largos argumentos a su pura esencia, teniendo cuidado de no dejar por un lado conceptos importantes, podremos comprenderlas mejor. De esta misma manera podremos darnos cuenta de si nuestros propios argumentos están bien fundamentados o si son puras mentiras. Seamos sinceros, muchas veces hablamos y basamos nuestras historias en cosas que no son sólidas, esperando que el otro no se de cuenta. Pasa casi que a diario, como se dice popularmente “metemos casaca” durante una clase o un examen. Sabemos que lo que estamos diciendo no es ni solido ni valido, pero esperamos que el maestro no se de cuenta. Lastimosamente, si se dan cuenta jajaja. Pero si supiéramos como reducir las ideas a lo más básico, podríamos evitar caer en la necesidad de “meter casaca” y hablar solo lo necesario, en vez de hablar mil cosas solo para rellenar el espacio.

Este semestre también aprendimos acerca del funcionamiento de nuestro cerebro y de los sistemas 1 y 2. Básicamente, el primero se encarga de nuestras reacciones inmediatas. (Tirar la pelota a alguien) Tal y como lo es el reflejo de evitar que la pelota te de en la cara. El segundo son las acciones más analíticas y racionales, como lo es que la persona a la que le tire la pelota haya decidido no tirármela de regreso. Es importante poder ponernos en el contexto de las demás personas para comprender su manera de pensar y el qué los llevó a tomar diferentes decisiones. En el caso de la pelota, sería de analizar la situación de porque alguien reaccionó o no de una manera en específica, pero esto puede ser llevado a algo mucho más profundo. Por ejemplo, cuando nos encontramos con alguien con diferentes ideologías o formas de pensar, tenemos prácticamente dos opciones rechazarla completamente o intentar comprender cómo llegó a esa conclusión.

La mejor manera de hacerlo es buscando razones que podrían haber influenciado su forma de pensar: aspectos culturales, económicos o sociales. Prácticamente cualquier cosa que haya causado un sesgo en mí o en la otra persona. Esto es excelente porque no solo ampliamos nuestro conocimiento al ponernos en el lugar del otro, sino que podemos reforzar nuestras propias ideas o incluso darnos cuenta de que estaban mal.

Debemos de aprender a ser pensadores críticos en cada día de nuestras vidas. Ser prácticos y no solo teóricos. No sirve de nada que sepamos cada uno de los conceptos que hemos aprendido de memoria si no los ponemos en práctica en nuestro diario vivir. Podemos aprender tantísimo al aplicar nuestros conocimientos, dudar de nosotros mismos nos permite conocernos de mejor manera. Poner a prueba lo que creemos y escuchamos nos abre las puertas a conceptos nuevos y más conocimiento. Por esto debemos ser pensadores críticos.

Los invito a que sean un poco escépticos por un día y se sorprenderán de lo mucho que se pueden conocer a ustedes y a quienes los rodean. El pensamiento crítico es algo que puede cambiar su manera de ver la vida. Hagan el intento y me cuentan cómo cambia su vida

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